17 jul. 2009

Sentimientos...


Los humanos necesitamos muchas cosas para sentirnos vivos, la familia, el amor, el sexo,… pero solo necesitamos una para vivir, los latidos del corazón. Cuando nuestro corazón está en peligro reaccionamos de dos maneras, o salimos corriendo o atacamos. Hay un término científico para esto, luchar o volar, es el instinto, pero no podemos controlarlo.

Es extraño, un día te despiertas y todo ha cambiado, tu vida ha sufrido una metamorfosis de la que aun no eres consciente pero intuitivamente te hace sentir extraño. Un día, sin previo aviso, ya no eres el de antes, ya no sientes lo de antes, no miras las cosas igual, no idealizas a las personas como solías y te das cuenta, poco a poco, de que ya no llevas las riendas de tu vida, que ese joven salido, perturbado sexualmente y marcado por una adolescencia nómada e irreal, se vuelve loco al no poder explicar por qué le pasa a él, por qué alguien a tomado posesión así de algo tan íntimo, por qué siente ansiedad cuando no está y júbilo cuando hablan. La putada del amor… la droga más cruel y maravillosa que todos anhelamos saborear pero que sólo unos pocos privilegiados tocan durante un período de sus vidas...

A pesar de todo aquí estoy. Una vida nueva ante mí. Una sonrisa en la cara, la melancolía en mis ojos, la esperanza en mi pecho y una ilusión ¿perdida? en mi mente. Y me río. Río de verme en esta situación tan ridícula. Tengo ganas de gritar hasta vaciarme de mi energía, hasta que mi corazón quede hueco y mi memoria en blanco.

Hay palabras que sin quererlo duelen, comentarios sin intención que se esconden en los recovecos del cerebro y te pinchan hasta llorar. Claro que también te endurecen. Tanto que al final te puedes romper con un solo golpe.

1 comentario:

  1. Sabes, no se me ocurre que poner...lo entiendo asi sin mas! es claro y conciso...pero no tengo mucho que comentar porq en dos o tres parrafos ya has dicho todo lo que se podia decir^^

    ResponderEliminar