21 ago. 2009

Situaciones...


Hoy he vuelto a echarte de menos. Han pasado ya dos meses y te sigo echando de menos como el primer día. Ayer volví a aquel parque donde nos conocimos por primera vez, estaba lleno de gente, niños jugando, gente riendo… Me sentía sólo sin ti, en mi cabeza sentía como si tú estuvieras allí, a mi lado, riéndonos también y hablando de nuestras cosas.

Ajeno yo a la situación… la soledad… ya no estás, sigo pensando en ti y me siento impotente al creer que nadie podrá ocupar ese vacío que dejaste. Cada noche miro tu foto y espero un mensaje tuyo, una llamada, pero nunca llega, ya no estás, nunca volverás a mi lado. Una losa nos separa, ya nunca más podré besarte, abrazarte, sentir tus caricias, sentir tu mirada clavada en mis ojos, tus preciosos ojos, tu grata mirada, tu sonrisa tierna que me hacía suspirar… Sigo escuchando el cd que me regalaste, todas nuestras canciones están en él. Cierro los ojos y me imagino que estás a mi lado escuchando la música, ésa música que nos hipnotizaba, mientras me besas y me abrazas.

Ese último beso que nunca llegué a darte, no me perdonaré nunca no haberlo hecho. Te amo, estés donde estés algún día volveremos a encontrarnos, en algún otro parque y volveremos a retomar lo que por circunstancias se quedó en un vaivén de sentimientos vacíos, de deseos insatisfechos. Apenas me queda un recuerdo, una sensación, tu perfume. Fuiste mi vida, eres mi paz, mi sosiego, fuiste para mí y ahora ya no serás para nadie. Ojalá llegue pronto el día en el que nos volvamos a encontrar.

9 ago. 2009

Supersticiones


Las supersticiones vagan entre lo que controlamos y lo que no. Recurrimos a ellas porque somos lo bastante inteligentes para saber que no tenemos respuesta para todo. La vida está llena de sendas misteriosas, caminos con principio pero sin final, veredas que no sabemos a dónde darán,…

Hay personas a las que les gusta jugar a un juego, sin embargo, hay otras personas a las que les gusta jugar demasiado. La vida no es un juego con público, ganes, pierdas, empates, el juego continúa lo creamos o no. Debemos esforzarnos, jugar rápido, con soltura y libertad como si no hubiera un mañana. No se trata de ganar o de perder, solo se trata de cómo jugar, de tomarnos un respiro y no olvidar nuestras vidas.

Albergamos esperanzas contra toda lógica, contra toda experiencia, como los niños que hay en nosotros. Sabemos que no lo conseguiremos pero aun así no nos rendimos, luchas, peleas, haces trampa, juegas sucio, y aun así hay algo en ti que te dice que no lo lograrás. Simplemente es la emoción de ese algo que despierta en nosotros, esa pasión desbocada, esas risas continuas.

Cuando cortamos con el pasado es casi imposible volver a atrás, y una vez hecho no podemos quedarnos en el presente añorando el pasado. Los hechos pasan y hay que dejarlos ir, por eso no debemos forzar vínculos con quien no quiere tenerlos con nosotros. Unas personas desaparecen de nuestras vidas, sin embargo, otras aparecen para quedarse siempre. No sabemos cuáles serán las que se quedarán en nuestras vidas y cuáles no, por eso debemos vivir el momento, aprovecharlo al máximo y sacarle todo el jugo posible porque en el fondo de nuestros corazones sabemos que el zumo compensa exprimir la fruta. En lo más profundo de nuestro ser lo intuimos y rara vez nos equivocamos.