21 nov. 2010

Tormentas


Dicen que los rayos no impactan dos veces en el mismo sitio, eso es un mito. Lo que pasa es que suelen atinar la primera vez. Cuando has sido golpeado con una descarga de 30.000 amperios, lo nota. Puede hacerte olvidar quien eres, puede quemarte, cegarte, pararte el corazón y provocar graves lesiones internas. Para ser algo que pasa en milésimas de segundo te puede cambiar la vida para siempre.

Los rayos no suelen impactar dos veces, es un hecho realmente único, aunque parezca que la descarga vuelva una y otra vez. Poco a poco el dolor se irá, se irá pasando el shock y la herida cicatrizará, te recuperarás de lo que no pudiste predecir. A veces la suerte está de tu parte. Sí estás en el lugar adecuado, en el momento adecuado, puedes sufrir un revés y aun así sobrevivir.

1 nov. 2010

Cambios reales


Cambiamos de piel a nuestra manera. Biológicamente somos gente completamente nueva a pesar de que es posible que parezcamos los mismos. El cambio no es visible, al menos no en la mayoría de nosotros, pero todos cambiamos completamente, para siempre. Cuando decimos cosas como “la gente no cambia”, los científicos se vuelven locos porque el cambio es literal. La energía es importante, está siempre cambiando, transformándose, fusionándose, creciendo, muriendo.

La forma en la que la gente trata de no cambiar es antinatural. La manera en la que nos aferramos a las cosas que eran en lugar de aceptar lo que son, la forma en la que nos aferramos a los viejos recuerdos en lugar de generar otros nuevos, la forma en la que insistimos en creer a pesar de que todo en esta vida es permanente. El cambio es constante y el cómo lo experimentamos está en nuestras manos. Podemos sentir como si muriéramos o podemos tomarlo como una segunda oportunidad. Si abrimos nuestra alma nos relajamos, nos dejamos llevar. Se puede sentir una adrenalina pura, como si en cualquier momento pudiéramos tener una nueva oportunidad en la vida, como si en cualquier momento pudiésemos volver a nacer.